Los interrogantes en torno a la ex primera dama crecieron cuando en octubre de 2025 fue incluida en la lista Clinton, en la que están personas vinculadas con el narcotráfico.
Thank you for reading this post, don’t forget to subscribe!Hay un capítulo del papel que habría tenido la ex primera dama Verónica Alcocer en los cuatro años del gobierno de izquierda, cuyos alcances se están conociendo a cuentagotas. Mientras crecen las denuncias en su contra siguen las dudas sobre hasta dónde llegó su poder en la Casa de Nariño.
Alcocer fue un personaje particular. Contrario a la gestión que han desempeñado las primeras damas del país, no sobresalió por sus labores sociales, sino por sus constantes viajes internacionales, el séquito que la acompañaba y su participación en festivales. La imagen que se tenía era de una persona frívola, que le gustaba la buena vida y que no encajaba con la ideología progresista y de izquierda. Además, el matrimonio que tenía con el expresidente Petro era de conveniencia mutua, que se derrumbó cuando el exmandatario salió cogido de la mano con una joven mujer en la ciudad de Panamá.
Estos pueden parecer datos menores frente a lo que acaba de salir a la luz pública. Las denuncias de quien fuera una de sus mejores amigas, su mano derecha y exconsejera presidencial Eva Ferrer son de extrema gravedad porque la señalan de ser parte de una red de corrupción, de movidas poco transparentes y de negocios oscuros; aunque hay que decir que está debiendo las pruebas de acusaciones tan graves. En un gobierno que se caracterizó por tantos escándalos de corrupción como el de Gustavo Petro, estas son palabras mayores.
Los interrogantes en torno a la ex primera dama crecieron cuando en octubre de 2025 fue incluida en la lista Clinton, en la que están personas vinculadas con el narcotráfico. También quedaron con ese estigma Gustavo Petro y el entonces ministro del Interior Armando Benedetti. La pregunta sobre por qué estaba Verónica en esta lista no fue aclarada en su momento. Un año después empiezan a conocerse episodios que siembran muchas dudas.
Y es que Ferrer se fue con todo contra su examiga. En entrevista con la revista Semana dijo que Alcocer era “jefa de una mafia”, que en un viaje a Venezuela habría traído 2,5 millones de dólares para la campaña a la gobernación de Sucre de su primo Mario Fernández Alcocer y que junto con el senador Agmeth Escaf y Manel Grau conformaban una banda a la que calificó como los tres tenores. La calificó como la mayor traidora del gobierno y denunció maltratos contra Angie Rodríguez, exdirectora del Dapre, quien corroboró las palabras de Ferrer.
La ex primera dama también ha sido cuestionada porque al parecer mandaba y ponía sus fichas en por lo menos nueve entidades del Estado entre ellas Ecopetrol, el ICBF, el Banco Agrario, Procolombia, el Fondo Adaptación, el Dapre, la Sociedad Portuaria de Cartagena, la Agencia Nacional de Infraestructura y el Icetex. Nunca una esposa de un presidente de Colombia había tenido tales alcances.
Ferrer hace parte de un grupo conocido como los catalanes en el que están Manel Grau y Xavier Vendrell, que llegaron al país y recibieron la nacionalidad colombiana de manera exprés, el 31 de agosto de 2022, tres semanas después de que Petro asumiera el poder. Se volvieron visibles ante la opinión pública por el poder que acumularon en el gobierno de izquierda. A Grau lo nombraron miembro de la junta directiva de la Central de Inversiones (CISA), y se le vinculó con negocios de basuras en Medellín. Solía acompañar a la ex primera dama en viajes internacionales, como el que realizó al Vaticano, o de compras por Estocolmo, ciudad en la que vivió Alcocer y que, al decir del exembajador en Suecia, Guillermo Reyes, se daba la gran vida.
Después de este vendaval Verónica se pronunció. Dijo que se desplazó en dos ocasiones a Venezuela en visita oficial, aseguró que no participó en las conductas que le atribuyen y que está dispuesta a acudir a las autoridades para aclarar cualquier denuncia en su contra. Grau también anunció que iniciará las acciones penales correspondientes por estas acusaciones falsas.
Las autoridades y organismo de control deben establecer en el menor tiempo posible la veracidad o no de las denuncias de Ferrer, quien por el momento no ha mostrado pruebas de estos graves hechos sino solo insinuaciones de cosas que escuchó o que vio. Estaba citada por tercera vez a la Fiscalía para que brindara información más detallada sobre sus acusaciones, pero no asistió y su abogado dijo que está fuera del país por las amenazas a su vida y que está dispuesta a entregar las pruebas aquí y en Estados Unidos.
Por lo pronto la Procuraduría citó a Ferrer, a Carmen Caballero, exdirectora de Procolombia, a Angie Rodríguez, exdirectora del Dapre, a Concepción Baracaldo, exdirectora del ICBF, a Guillermo Reyes, exembajador en Suecia, y a Ingrid Carolina Plata Navas, amiga de Alcocer. Esto es solo uno de los capítulos de un novelón que parece no tener fin.
El Colombiano
