{"id":15111,"date":"2026-09-13T20:35:15","date_gmt":"2026-09-14T01:35:15","guid":{"rendered":"https:\/\/elchiq.com\/?p=15111"},"modified":"2026-09-13T20:35:15","modified_gmt":"2026-09-14T01:35:15","slug":"editorial-8","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elchiq.com\/index.php\/2026\/09\/13\/editorial-8\/","title":{"rendered":"Editorial"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Del 8.000 de Samper a los $15.000 millones de Petro<\/h1>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos indignamos con el elefante hace 30 a\u00f1os y dejamos la puerta abierta del mismo tama\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace treinta a\u00f1os, monse\u00f1or Pedro Rubiano dej\u00f3 una de las frases m\u00e1s famosas de la historia de Colombia: \u201cSi a uno se le mete un elefante a la casa, tiene que verlo\u201d. Tres d\u00e9cadas despu\u00e9s, mientras HBO Max transmite el documental&nbsp;<em>\u201cEl 8.000: el presidente que se iba a caer\u201d<\/em>, Colombia vuelve a hacerse una pregunta inquietantemente parecida: \u00bfqu\u00e9 pas\u00f3 con ese otro elefante que habr\u00eda entrado cuando Gustavo Petro lleg\u00f3 a la Casa de Nari\u00f1o?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Son tantas las similitudes que parece que en estos cuatro a\u00f1os hubi\u00e9ramos vuelto a ver la misma vieja pel\u00edcula. Ingreso de dineros cuestionados a una campa\u00f1a presidencial, dinero en efectivo, personajes del c\u00edrculo m\u00e1s cercano amenazando con contar lo que saben, investigaciones sobre la financiaci\u00f3n electoral y hasta el asesinato de un importante l\u00edder pol\u00edtico de oposici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El documental recuerda c\u00f3mo estall\u00f3 el esc\u00e1ndalo y c\u00f3mo muchos periodistas, poniendo en riesgo su integridad, se arriesgaron a investigar a fondo a sus protagonistas. El proceso comenz\u00f3 cuando Andr\u00e9s Pastrana le entreg\u00f3 al presidente C\u00e9sar Gaviria unos casetes, conocidos despu\u00e9s como los narcocasetes, en los que los hermanos Rodr\u00edguez Orejuela, jefes del cartel de Cali, hablaban sobre la entrega de 3.000 millones de pesos para asegurar el triunfo de Samper en la segunda vuelta de 1994. El fiscal de entonces, Gustavo de Greiff, decidi\u00f3 no abrir una investigaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Samper gan\u00f3 la Presidencia y el proceso solo avanz\u00f3 despu\u00e9s del cambio en la Fiscal\u00eda, cuando asumi\u00f3 Alfonso Valdivieso en 1995, y gracias a las revelaciones de Fernando Botero Zea y Santiago Medina, gerente y tesorero de la campa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Botero sostuvo que Samper conoc\u00eda el ingreso de esos dineros; el mandatario respondi\u00f3 que todo hab\u00eda ocurrido \u201ca sus espaldas\u201d y, cuando se habl\u00f3 de una eventual renuncia, zanj\u00f3 con otra sentencia que marcar\u00eda su gobierno: \u201cAqu\u00ed estoy y aqu\u00ed me quedo\u201d. Fue entonces cuando Rubiano pronunci\u00f3 su frase del elefante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchos de los involucrados terminaron en la c\u00e1rcel, entre ellos Botero. Samper no fue condenado \u2014la Comisi\u00f3n de Acusaciones archiv\u00f3 el proceso\u2014, pero Estados Unidos le retir\u00f3 la visa. A eso se sumaron el asesinato de \u00c1lvaro G\u00f3mez Hurtado, el atentado contra el abogado Antonio Jos\u00e9 Cancino y la muerte de Elizabeth Montoya de Sarria, la \u201cMonita Retrechera\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese cap\u00edtulo, que parec\u00eda sepultado, recobr\u00f3 una inc\u00f3moda actualidad con otros personajes y papeles similares en el gobierno Petro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Armando Benedetti, en ese entonces embajador en Venezuela y uno de los hombres fundamentales de la campa\u00f1a, protagoniz\u00f3 una explosiva conversaci\u00f3n con Laura Sarabia, la mano derecha del presidente. Molesto por el trato que recib\u00eda, le record\u00f3 sus gestiones para que la izquierda ganara y le advirti\u00f3 que si el pa\u00eds llegaba a saber de d\u00f3nde hab\u00edan salido 15.000 millones de pesos para la campa\u00f1a \u201ctodos terminar\u00edan en la c\u00e1rcel\u201d. Despu\u00e9s asegur\u00f3 que hab\u00eda exagerado la cifra en una rabieta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No fue el \u00fanico episodio. Aparecieron denuncias sobre manejo de grandes sumas en efectivo, el llamado Pacto de la Picota, las visitas del hermano del presidente, Juan Fernando Petro, a las c\u00e1rceles durante la campa\u00f1a. El propio hijo del mandatario, Nicol\u00e1s Petro, qued\u00f3 involucrado tras admitir que recibi\u00f3 dineros que no llegaron oficialmente a la campa\u00f1a. Despu\u00e9s se conoci\u00f3 un aporte de $500 millones del contrabandista Diego Mar\u00edn, alias Pap\u00e1 Pitufo, que seg\u00fan el Gobierno fue devuelto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los esc\u00e1ndalos no terminaron. El gerente de la campa\u00f1a, Ricardo Roa, recientemente fue imputado por violaci\u00f3n de topes electorales. Es decir, se meti\u00f3 otro vez el elefante a la Casa de Nari\u00f1o. Y, otra vez, desde la Presidencia la respuesta ha sido que el mandatario no sab\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las coincidencias no terminan all\u00ed: durante el gobierno Petro fue asesinado Miguel Uribe Turbay, precandidato presidencial y una de las figuras m\u00e1s importantes de la oposici\u00f3n, y Estados Unidos tambi\u00e9n le revoc\u00f3 la visa al presidente y luego lo incluy\u00f3 en la Lista Clinton.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero quedarse en el asombro de las coincidencias es la manera m\u00e1s c\u00f3moda de no entender nada. Seguimos financiando las campa\u00f1as presidenciales con un sistema que conf\u00eda en la palabra del que reporta, con topes que se auditan cuando el gobernante ya est\u00e1 sentado en la Casa de Nari\u00f1o y con un Consejo Nacional Electoral compuesto por los mismos partidos que deben ser vigilados. Nos indignamos con el elefante hace 30 a\u00f1os y dejamos la puerta abierta del mismo tama\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay, sin embargo, una diferencia. El 8.000 avanz\u00f3 porque hubo una Fiscal\u00eda que decidi\u00f3 profundizar, porque aparecieron testimonios desde dentro de la campa\u00f1a y porque los medios mantuvieron una presi\u00f3n constante sobre el poder. En el caso de la campa\u00f1a Petro las investigaciones han ido mucho m\u00e1s lentas, con cuestionamientos durante meses por la demora de la Fiscal\u00eda, y fue el Consejo Nacional Electoral el que termin\u00f3 tomando las decisiones de fondo sobre los topes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia todav\u00eda no est\u00e1 cerrada: Roa deber\u00e1 responder ante la justicia y otros protagonistas apenas comienzan a comparecer. Como hace treinta a\u00f1os, algunos de quienes estuvieron cerca del poder han empezado a hablar. Por eso la frase de monse\u00f1or Rubiano conserva tanta vigencia. El problema nunca ha sido que el elefante logre entrar a la casa. El verdadero problema comienza cuando quienes viven en ella pretenden convencernos de que nunca lo vieron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Colombiano <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Del 8.000 de Samper a los $15.000 millones de Petro Nos indignamos con el elefante hace 30 a\u00f1os y dejamos la puerta abierta del mismo tama\u00f1o. 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